VIVIENDO PARA LA ALABANZA DE SU GLORIA
Unas semanas atrás, me sentí tan animada por un matrimonio, amigos de Shirley-mi compañera de casa, quienes son llamados al ministerio de liberación. Sus palabras de sabiduría y especialmente de conocimiento me hicieron recordar la buena enseñanza que recibí varios años atrás en la Comunidad Cristiana de Santiago-Chile. Ellos hablaron acerca de no agradar la carne, ni vivir en ella, sólo agradar y vivir en el Espíritu, porque todo es acerca de Dios.
Muchos de nosotros escuchamos esta prédica antes, pero hoy en día, tristemente lo digo, que muchas congregaciones Cristianas, no digo todas ellas, están agradando sus propios deseos.
Obedecer a Dios no es acerca de nuestra emociones, es acerca de darle honor a Él. Es acerca de decidir a amarle, sin importar lo que Él nos pida hacer. El Señor me probó pidiéndome dejar mi país, mi familia, mi vida cómoda...lo que yo amaba, pero NO más que a mi Jesús. Fue muy difícil renunciar a todo esto, pero el Espíritu Santo me ayudó a hacerlo. Cuando haces lo que Dios te ordena a hacer, encontrarás paz en tu espíritu.
Crucificar nuestra carne no es fácil, es doloroso (como la palabra suena), pero alabado sea el todo poderoso Jesucristo que dejó su propio Espíritu para ayudarnos a caminar en Su sendero.(Gal.2:20)Él también nos dejó direcciones en Su Santa Palabra que deben ser obedecidas, simplemente porque nosotros fuimos creados para la alabanza de la gloria de su gracia. (Ef.1:5-6NKJ)
Amigos, sólo quiero animarles, y me incluyo también, a preguntarle a Dios qué cosas estamos haciendo que están sólo agradando a nuestra carne y no a nuestro espíritu.